Capítulo 32
El timbre del teléfono irrumpió en el silencio de aquella habitación como un disparo invisible. Sofía, aún envuelta apenas por las sábanas y el peso aún tibio de la noche que había compartido con Thiago, entreabrió los ojos mientras la pantalla de su móvil vibraba junto a la almohada.
A su mente llegaron todas las imágenes de lo que había sucedido y no podía creer que de verdad había estado con el otra vez.
— ¡Mierda! — murmuró por lo bajo medio dormida, antes de contestar — ¿Hola?