Capítulo 70.
Donovan.
Mis manos toman camino propio y, todo aquello que traía en la cabeza queda en el olvido, cuando se refriega contra mi entrepierna que está por romper los pantalones. Baja las manos apresurada por abrir el cinturón, en lo que levanto el vestido haciendo a un lado las bragas que me dejan con la boca seca al estar empapadas.
Miro la hendidura rosada que no me deja pensar en nada más que en entrar ahí. Salivo mi mano con rapidez pasándola por el glande y su mirada brilla de emoción, det