Capítulo 56.
Donovan
Le ira me tiene ensordecido. Los pulmones reciben mucho oxígeno por segundo. Mi mente trabaja a una velocidad que me deja sin respiración.
—¡¿Donde está?! —me lanzo del auto, avanzando a grandes zancadas con arma en mano y la furia controlando mi cabeza.
—Señor, está herido. Debemos curar— me dice Gull junto a Lori, la mujer que me informaba los movimientos de los Myers desde que regresé.
—¡¿Donde carajos está?! —grito hastiado. Enfadado por haber tenido a Ronald al alcance y no pude