Capítulo 38.
Sofía.
Al sonar mi alarma me levanto en menos de nada para ir a la ducha. Un baño con agua fría, usado para activar mis músculos y aliviar el dolor de cabeza que me mata con cada paso. Sé a lo que se debe, pero sería un tonta de ir al médico exponiendome a que Dylan lo sepa y lo use en mi contra. Me ejecutarían de saberse que le fui infiel a mi esposo concertado.
En cuanto supo mi peor trauma, no dudó en utilizarlo para afectarme en cualquier caso de desobediencia. Solo que el dolor ahora es c