Capítulo 24.
Donovan.
—Señor, la señorita Franco quiere hablar con usted. —me avisan. Gull, mi jefe de seguridad se queda de pie en la puerta.
Otra vez el apellido Franco queriendo parecer inocente.
Su ingenuidad me parece tan actuada que no necesito verla de nuevo para saber que no es lo que dice. Detesto a la gente tonta y ella tratando de parecerse a una solo aburre.
—Voy de salida. —agarro dos cartuchos que coloco en mi bota.
—Insiste en que es urgente.
Urgente es que vaya a follar a alguien para quit