Capítulo 23.
Donovan.
Conduzco hasta la casa de Edric, dijo que tendría mi encargo antes y avisó que era tiempo. Cargo con el maletín hasta entregarlo a quien se asegura de que no haya menos de la cantidad acordada.
—Eso no es necesario —irrumpe Edric —Confío en él.
—Haces mal —soy directo. Si espera que agradezca eso está soñando —¿Dónde está lo mío?
—Allí atrás —señala la puerta que da a la bodega. —Pero antes quiero discutir algo contigo.
—No tengo tiempo. Dame lo que vine a buscar que es lo único que n