La primera noche en el Retiro del Fuego fue más intensa de lo que Sophia había imaginado.
Clara y Daniel fueron llevados al invernadero después de la cena, tal como Sophia había planeado. Ninguno de los dos hablaba. Caminaban con distancia, como si el espacio entre ellos estuviera lleno de cosas que aún no se atrevían a decir.
Sophia se quedó un poco atrás, observándolos. Cuando llegaron al centro del invernadero, las luces se encendieron con ese brillo dorado tan característico, más fuerte que