Mundo ficciónIniciar sesiónEsa misma tarde le dimos las buenas noticias al pueblo, hicimos la debida representación de nuestros representantes, sus nuevos gobernadores. Esperaba que de ahora en adelante todo fuera calma para ellos y para nosotros y más que nada, la seguridad de que Isabel será una gran ayuda para mi hermano.
—Vamos a casa— susurró Esteban dándome un enorme abrazo.
—Volvamos con nuestro hijo— sonreí emocionada.
¡







