Capítulo 53: Una verdad muy grande.
La mañana amaneció tranquila, pero Bianca no.
Había despertado con aquella sensación rara, esa corazonada que se le pegaba al pecho como un peso tibio. No sabía explicarla, y no quería admitirla, pero allí estaba: un presentimiento.
Quizás era cansancio.
Quizás era el estrés de la semana.
Quizás eran las palabras de Patricia la noche anterior, resonando como una espina clavada:
“Mejor encara a tu esposo y que te diga su gran secreto.”
Bianca se había repetido mil veces que no debía darle import