Capítulo 227: De victimaria a víctima.
La noche se había extendido sobre el edificio de apartamentos como un manto oscuro y silencioso. Los hombres de Elías seguían en sus puestos, relevándose cada cuatro horas, manteniendo una vigilancia constante sobre el apartamento 3B. Dentro, Raúl seguía durmiendo plácidamente, ajeno a los ojos que lo observaban desde la distancia.
Elías había instalado un puesto de mando improvisado en una furgoneta estacionada a dos calles de distancia, equipada con monitores, radios y todo lo necesario para