Tres días habían pasado desde el accidente. Tres días desde que Bianca salió del hospital con su tía y su prima, convencida de que Luciano era un hombre que la había abandonado. Tres días desde que la vida de la familia Del Valle se partió en dos.
En el pequeño apartamento de Francisca, Bianca ocupaba la habitación de invitados. Era un espacio modesto, nada que ver con la mansión a la que estaba acostumbrada, pero su mente no registraba esas diferencias. Solo sabía que su tía la cuidaba, que su