Capítulo 14: Sorpresas del corazón y regalos de oro.
Luciano apenas colgó la llamada de Bianca, sintió que un hilo helado le recorría la espalda. La noticia de que habían aceptado el contrato… sí, era maravillosa, pero lo había dicho con demasiado entusiasmo, tan confiada, tan ilusionada, que en cuestión de segundos su instinto encendió todas las alarmas.
Bianca podía llegar a la casa en cualquier momento.
Y si ella lo hacía, lo descubriría.
Descubriría que él no estaba vendiendo arroz en el mercado.
Descubriría que su ropa humilde no era más que