Capítulo 13: Contrato en la mesa.
El teléfono vibró sin descanso sobre la mesa. Bianca, que estaba doblando la ropa recién lavada, frunció el ceño al ver el nombre de su tía en la pantalla.
—¿Qué querrá ahora…? —murmuró antes de contestar.
—Bianca, ven a casa ya. ¡Es urgente! —soltó Francisca con esa voz falsa que solo usaba cuando quería manipularla.
—¿Qué pasó?
—No por teléfono. ¡Ven ya!
Bianca suspiró. Se cambió rápido, se despidió de Luciano con un beso fugaz en la mejilla que lo dejó un segundo congelado, y salió casi corr