La cabaña de seguridad estaba ubicada en lo profundo del bosque, prácticamente invisible para cualquiera que no conociera su ubicación exacta. Construida con piedra y madera oscura, se fusionaba con el entorno natural, como si fuera parte del paisaje. Las gruesas paredes de piedra garantizaban aislamiento y protección, mientras que las ventanas, estrechas y alargadas, permitían vigilar sin ser vistos desde afuera. Un tejado inclinado de tejas envejecidas coronaba la estructura, cubierto en algu