Damon
Alina duerme en mis brazos, su suave aliento acariciando mi piel desnuda. Su cuerpo está acogido contra el mío, su calor apaciguando el caos que aún ruge en mis venas. La batalla de la noche anterior ha dejado marcas invisibles en nosotros dos. Pero no es la magia oscura lo que más me preocupa.
Es el cambio en ella.
Deslizo mis dedos por su cabello oscuro, apartándolo suavemente de su rostro. Incluso en su sueño, una extraña luz pulsa bajo su piel, una luz pálida mezclada con una sombra e