Alina
La noche todavía es densa cuando me incorporo en la cama, con la respiración entrecortada. Damon duerme a mi lado, su brazo rodeando mi cintura, su cuerpo poderoso pegado al mío. Pero siento esa sombra en el aire, una presión sorda que se infiltra en mis venas.
Kieran.
Salgo lentamente de la cama, cuidando de no despertar a Damon. Mis pies descalzos tocan el suelo helado. Me dirijo hacia la ventana, apartando la cortina. La luna está llena, una luz pálida reflejándose en los árboles