Damon
La noche se ha cerrado sobre nosotros como la boca de un lobo. El aire está saturado con el olor de la sangre y la magia negra, una combinación sofocante que hace rugir a la bestia dentro de mí. Mis músculos están tensos mientras escruto el bosque, la respiración entrecortada.
— No podemos quedarnos aquí, murmuro.
Alina está justo a mi lado, el rostro pálido pero la mirada alerta. Su respiración es rápida, su corazón latiendo furiosamente bajo su piel. Extiendo la mano y tomo suavem