Alina
El viento silba a mi alrededor, levantando mi cabello en una danza salvaje. Corro a través del bosque, el corazón latiendo con fuerza. Mis pies descalzos rozan el suelo húmedo, pero no le presto atención. Lo único que me obsesiona es esa voz.
— Alina…
El susurro serpentea en mi mente como un veneno dulce. Dulce e insidioso.
— Ven a mí.
Mis piernas me llevan hacia el claro. Debería haber dado la vuelta. Debería haber resistido. Pero el vínculo es demasiado poderoso. Me llama, me