Alina
El silencio que sigue a la partida de Ezra es casi ensordecedor. Solo el sonido de mi respiración entrecortada perturba la noche. Damon me abraza, sus brazos formando una barrera protectora a mi alrededor. Su aliento caliente roza mi sien, y sus latidos resuenan contra mi mejilla.
— Alina…
Su voz es áspera, impregnada de esa preocupación sorda que no logra ocultar. Me quedo inmóvil, el cuerpo entumecido, la mente aún atormentada por la presencia de Ezra.
— Él... él casi...
Me de