Alina
Grito su nombre.
— ¡Damon!
Su cuerpo se desploma pesadamente sobre el suelo, su aliento cortado. La luz escarlata del círculo mágico aún pulsa bajo él, como un corazón enfermo a punto de ceder. Me apresuro hacia él, resbalando sobre la tierra húmeda, mis manos temblorosas posándose sobre su torso inmóvil. Su aliento es débil. Demasiado débil.
— No... No, no, no...
Coloco mis manos sobre su pecho, buscando desesperadamente una señal de vida. La neblina negra que se eleva a nuestr