Alina
Estoy acostada en la cama, la respiración aún entrecortada, el corazón latiendo a un ritmo frenético. Mis manos tiemblan mientras miro el techo, el peso de lo que acaba de suceder me aplasta. Damon está sentado a mi lado, la espalda encorvada, el rostro escondido entre sus manos.
— La sentí… murmuro con una voz quebrada.
Damon levanta lentamente la cabeza, su mirada oscura y ardiente se encuentra con la mía.
— Casi te alcanza, replica con voz ronca.
Me incorporo, apretando la sá