Damon
La noche es densa, cargada de esa tensión eléctrica que precede a una tormenta. La luna está alta en el cielo, su brillo pálido reflejándose en la superficie negra del lago. Estoy de pie al borde del agua, mis manos metidas en los bolsillos de mi abrigo de cuero.
El viento se enreda en mi cabello, levantando los mechones oscuros que enmarcan mi rostro. Mi mirada está fija en los reflejos inquietos del lago, pero mis pensamientos están en otro lugar. Están con Alina. Su sabor aún está en m