Alina
El viento gélido sopla sobre las ruinas del santuario, llevando consigo el olor persistente de la ceniza y la sangre. La batalla ha terminado, pero el peso de la victoria pesa mucho sobre mis hombros. Damon está a mi lado, su aliento aún corto, su mirada perdida en el vacío.
Los restos de Lilith han desaparecido, dejando tras de sí solo un rastro de polvo negro que se desvanece con el viento. Las sombras que envolvían la sala se han disipado, pero la atmósfera sigue siendo pesada, sat