Alina
La arena cruje bajo mis pies mientras Kael se acerca, una sonrisa carnívora en los labios. Sus ojos oscuros brillan con un destello malicioso, recordándome a cada segundo el peligro que representa. Damon se mantiene al margen, apoyado contra un pilar de piedra, con los brazos cruzados, su expresión impasible.
— Entonces, pequeña loba, murmura Kael con tono burlón. ¿Crees que puedes enfrentarte a mí?
Ajusto mis dedos alrededor del mango de la daga. Mi corazón late con fuerza en mi pe