Capitulo 11. 1
Apenas pudo contenerse mientras llevaba a Eva en brazos; le daban ganas de echar a correr. El ánimo lo tenía por las nubes y la anticipación de lo que pensaba hacerle a aquella chica fugitiva lo elevaba todavía más. Pero en cuanto cerró la puerta tras ellos, algo cambió de forma casi imperceptible.
Eva se tensó, se deslizó de sus brazos hasta el suelo y luego dio un paso atrás.
«¿Qué demonios pasa?» Marcos la miró sin entender.
—¿Ocurre algo?
Ella se rodeó con los brazos. Claro, estaba solo en