Samuel pasó la noche en vela. Acurrucado en su cama, con la luz tenue de su lámpara proyectando sombras en las paredes, intentó dormir sin éxito. Cada vez que cerraba los ojos, las imágenes del artículo volvían a su mente como una pesadilla que no lo dejaba en paz.
Una foto antigua acompañaba el artículo: su padre, joven y sonriente, abrazaba a una mujer de cabello oscuro que lo miraba con adoración. Eliana.
Pero la imagen que lo atormentaba era otra. Una en la que Eliana aparecía en los brazos