Una cita.
El brillo en los ojos de Ethan le transmitía paz, calidez.
La clase de seguridad que no nacía del dinero ni del poder, sino del hecho simple de que él estaba ahí, sosteniéndola otra vez, mirándola como si nada más importara.
Amanda llevó los dedos a su cuello y lo acarició con suavidad. Ethan cerró los ojos un segundo, como si disfrutara de aquella caricia más de lo que pensaba admitir, y cuando volvió a abrirlos, la miró con una mezcla de ternura y hambre contenida qu