Me encanta mi hombre.
Amanda Rivas respiró hondo antes de abrir la puerta, como si necesitara recomponerse por dentro después de lo que acababa de pasar en el sofá.
Aun sentía las manos de Ethan en su cuerpo, sus besos...
"No es momento de pensar en eso."
El corazón todavía le latía con fuerza y el cuerpo le ardía de una forma que no quería analizar demasiado, así que se aferró a la excusa más simple: había visita.
Abrió.