Nunca había sentido el tiempo moverse tan despacio.
La sala estaba llena.
Periodistas.
Abogados.
Funcionarios.
Observadores.
Todos ocupaban sus lugares mientras el murmullo crecía poco a poco.
Yo apenas podía escuchar nada.
Mi atención estaba concentrada en una sola persona.
Adrián.
Se encontraba sentado algunas filas detrás de nosotros.
Junto a Valeria.
Los dos parecían tranquilos.
Pero solo por fuera.
Porque yo conocía suficientemente bien a mi hermana para saber cuándo estaba preocupada.
Y a