Tres años después de la detención de Chloe, la casa Hart había evolucionado de un espacio de tensión y silencio a un hogar donde la sanación florecía como las plantas en su jardín. Las paredes, antes dominadas por retratos de Chloe en poses artificiales, ahora albergaban un tapiz de recuerdos vivos: fotos de Evelyn y mamá cosechando tomillo en el jardín, de Julian y ella explorando senderos montañosos, de papá enseñándole a tocar la guitarra bajo el árbol de nogal que había crecido desde su inf