Capítulo 3: Las huellas del engaño y el camino de la redención
Cinco meses después de la partida de dados en el club Obsidiana, la ciudad había empezado a olvidar el escándalo, pero para mí, cada día traía recuerdos —algunos dolorosos, otros de victoria. La fundación Pulsera de Platino, creada en memoria de mi abuela, había atendido a más de cuarenta mujeres víctimas de traición y estafa, brindándoles asesoramiento legal, apoyo emocional y talleres de emprendimiento. Había vendido el yate Féni