JULIETA
Seis meses después.
El silencio en la nueva casa no era el silencio tenso de hace meses, sino uno lleno de paz. Nos habíamos mudado a un pequeño pueblo costero, lejos de los rascacielos de cristal y los flashes de las cámaras. Aquí, nadie sabía quién era el "magnate caído" ni la "mujer del escándalo". Solo éramos Liam, Julieta y Leo.
Marcos estaba cumpliendo condena no solo por el asalto, sino por una red de fraude fiscal que la investigación de Liam había destapado. En cuanto a la madr