Cinco años después de la detención de Chloe, la casa Hart no era solo un hogar, sino un punto de referencia para quienes buscaban sanación. Las paredes, antes adornadas con retratos de Chloe en poses artificiales, ahora albergaban murales pintados por niños del “Centro del Esmeralda”, cada uno representando un momento de renacimiento. El jardín, once años después de Evelyn’s regreso, había sido transformado en un santuario comunitario: jazmín blanco que perfumaba las mañanas, rosas silvestres d