Capítulo 10: El Inicio de Todo
Pasaron dos semanas desde que llegué a la Montaña Estrella, y cada día me siento más a casa. Cael me ha enseñado todo sobre la manada: sus leyes, sus costumbres, los lugares más bonitos para correr con Sira. A menudo nos vamos al alto de la montaña al atardecer, y miramos el paisaje mientras hablamos de mamá.
—Ella amaba este lugar —me dice Cael una tarde, mientras miramos el sol ponerse—. Siempre decía que era el único lugar donde se sentía realmente libre.