Cuando la aldea estaba completamente reparada, decidimos llevar a Sol a la casa de mi padre y mi abuela — la casa donde crecí, que estaba en el borde del bosque. Ninguna de nosotras había vuelto allí desde que mi padre murió, y estaba nerviosa pero feliz de mostrarle a Sol el lugar donde vine al mundo.
Marco y Sofia nos acompañaron — Marco conocía el camino, y Sofia llevaba una cesta con comida y agua. Liam cogió a Sol en sus brazos, y yo caminé al lado, mirando el camino que había caminado tan