Los días pasaron rápidamente, y mi barriga empezó a crecer. Todos estaban más animados que nunca — cada día, alguien traía algo nuevo para el bebé. Rosa estaba en la cocina, preparando comida nutritiva: sopa de verduras, pan fresco con miel y manzanas rojas en todas sus formas.
“Mi madre me enseñó que la comida fresca ayuda a que el bebé crezca fuerte”, dijo Rosa, pasándome una taza de té de manzana. “Este té es especial — lo hacía para mí cuando estaba esperando a mi hijo.”
Recuerdo nuevo — Pe