"Es sorprendente que estar con amigas pueda hacerme sentir bien pese a todo lo que está pasando ahora en mi vida" pensó Ameline mientras terminaban de pagar la cuenta.
El almuerzo en la cabina privada del restaurante lujoso había terminado, y las chicas se levantaron de la mesa, recogiendo sus bolsos y chaquetas entre risas y murmullos.
El ambiente, aunque cálido por la noticia de la graduación de Prissy, seguía cargado con un dejo de tristeza por Laura. Las luces suaves del lugar iluminaban