Dos horas más tarde, una botella fue a parar a la propiedad de Claus, con un trozo de la ropa de Laura. Y tres horas más tarde, ya de noche, una botella fue arrojada a una de las tantas empresas de Seth y la familia Rinaldi, esta vez con la nota que describía las exigencias de Bianca para devolverles a Laura y a Ameline sanas y salvas.
Seth y Claus se sentaron alrededor de una mesa larga y rectangular, con la nota en medio, mientras Tucker comenzaba a leer:
—Estas son las exigencias de Bianc