Finalmente, el día clave llegó: harían el acto de ir a una boda para hacer la venta de los vestidos, los zapatos, el bolso y todas las joyas excepto el collar de diamantes.
—Ya tengo todo listo —dijo Prissy no sin nerviosismo mientras se maquillaba con manos algo temblorosas, por lo que rápidamente cometió un error, suspiró y tuvo que quitarse el maquillaje y empezar de nuevo.
—Vamos, Prissy, todo estará bien, n-no estés nerviosa —dijo Ameline, intentando no mostrar su propio nerviosismo mien