Ameline despertó con un suspiro, la luz suave de la mañana filtrándose por las cortinas de su habitación.
Se levantó, estirándose, su mano descansando instintivamente sobre su vientre mientras intentaba centrarse en el día que tenía por delante. Se vistió con un vestido ligero, y salió a buscar a Prissy.
La encontró en su habitación, desayunando un croissant y hojeando una libreta llena de garabatos y notas. Prissy levantó la mirada al verla, su rostro iluminándose con esa dulzura que siempre