Al día siguiente, Ameline recibió la muy emocionada visita de Prissy.
—¡Lini! ¡Mi hermano dijo que te iba a regalar un viaje! ¡¿Es en serio?! ¡¿Vas a poder ir a dónde tú quieras?!
—Sí, y contigo. —Ameline tomó sus manos con emoción.
—¡¿C-conmigo, en serio?! —Se sonrojó, maravillada—. Pero ¿y tus amigos?
—Iremos los cuatro, si tú aceptas, claro, podemos planear el viaje juntas y luego le preguntamos qué opinan.
—¡Es genial! Aunque yo no terminó la escuela aún, pero… oh, bueno, puedo faltar una