"Ameline volvió a irse con Seth...", pensó Nataniel, apretando los puños cuando ella lo dejó solo con Prissy en su cuarto luego de tanto consolarla.
Nataniel permaneció inmóvil en la penumbra de la habitación de Ameline, su mirada fija en la puerta que se cerró tras ella y Seth cuando se fueron sin dar explicaciones ñ.
El sonido de sus pasos alejándose reverberó en su mente como un eco persistente, y una oleada de incomodidad se instaló en su pecho, apretándolo como una mano invisible. Sus ma