Ameline se quedó congelada al pie de las escaleras, el corazón latiéndole con fuerza mientras Seth la miraba con esa sonrisa impresionada y cálida que la desarmaba.
"No dejes que te afecte, Ameline. Sigue con el plan" pensó, intentando aferrarse a su determinación. Pero entonces, Seth dio un paso hacia ella, subiendo los últimos escalones con una elegancia natural, su traje negro impecable resaltando su figura. Extendió la mano, ofreciéndosela con un gesto que era a la vez caballeroso y cargad