Ameline despertó con el sol filtrándose por las cortinas de su habitación y rápidamente se alistó pata el día.
Hoy sería un día importante.
Se puso un vestido azul claro que abrazaba suavemente su vientre de cinco meses. El aire fresco de la mañana traía un aroma a jazmín desde el jardín, pero su mente estaba inquieta, atrapada en la conversación con Seth del día anterior, su tono serio resonando como una advertencia que la había hecho dar muchas vueltas en la cama por el miedo, a la vez que