Ameline estaba sentada en la mesa de la cafetería mientras observaba a Laura, Clara, Rachel, Sofía, Beverly, Marta y Ellen, cuyas risas y planes llenaban la mesa con una energía vibrante.
Laura se inclinó hacia adelante, sus ojos oscuros brillando con determinación tras aceptar ser la elegida para conquistar y dejar a Claus Vidertti.
—Chicas, ¿saben qué? —dijo Laura, su voz cargada de entusiasmo mientras jugaba con un mechón de su cabello—. Podría empezar hoy mismo. Según los artículos que vim