Prissy, notando la mirada perdida de Ameline, le dio un leve sacudón en el hombro, su voz refunfuñante pero cariñosa.
—¡Oye, Lini, vuelve al planeta tierra! No te quedes en las nubes ahora, vamos, tenemos que concentrarnos en esto —dijo, sus ojos brillando con determinación mientras le daba un golpecito juguetón en el hombro.
Ameline parpadeó, sacudiéndose las ilusiones tontas que habían comenzado a florecer en su mente sobre Lizbeth y su tía Lizzy.
"No, eso es realmente absurdo", se reprend