—Buscaremos en internet un caro vestido de diseñador para ti, Lini —dijo Prissy con una sonrisa, sacando de su mochila su laptop, y comenzando a buscar en tiendas online—. Quizás hasta encontremos uno de más de veinte mil, si es de un buen diseñador, y pueden quedarse con el resto.
—G-genial, eso sería útil, aunque no sé dónde guardaría el dinero… —contestó Ameline, algo nerviosa.
La última vez que escondió dinero y cosas de valor, Bianca le robó todo y por su culpa acabó secuestrada en esa