Capítulo XXX

Sin querer, rasguño mi brazo no vendado con una rama al pasar debajo de un árbol viejo. Cassius ignora el aroma de mi sangre y sigue caminando sumido en las estrategias que hilvana desde que nos alejamos de la ciudad destruida.

Inspiro hondo y lo sigo con rapidez.

Sé que Brunilda nos observaba cuando decidimos marcharnos. Asimismo, sé que le irá bien en el bosque muerto. Me encantaría conocerlo, pero ahora no es una prioridad.

&la

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP