Punto de vista de Jason
En ese momento, la puerta de la oficina se abrió de golpe.
—¿Qué demonios haces, Lucas? —dijo Jason, con el ceño fruncido.
Lucas se giró hacia él, dejando a Sofía tambaleándose ligeramente por la interrupción.
—¿Qué hago? —replicó Lucas, avanzando hacia Jason—. Sofía es mi mate, y está en celo. Mi lobo ya ayudó a su loba, y ahora me toca a mí.
El rostro de Jason se endureció al escuchar esas palabras, pero no pudo evitar inhalar profundamente. El aroma de Sofía lo golpeó