Punto de vista de Julia
Julia llegó al supermercado junto a Rafaella. Al entrar, ambas fueron dirigidas a la oficina administrativa por un empleado.
Rafaella, siempre curiosa y con un toque de humor, observó el pequeño espacio con atención.
—¿Y este es el micrófono? —preguntó, señalando un viejo aparato sobre el escritorio—. ¿Desde aquí hacen los anuncios de los niños perdidos y las ofertas?
Sin esperar respuesta, Rafaella lo encendió y habló divertida:
—Probando, probando… uno, dos, tres. ¡Ahí